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La arcilla se compone principalmente de silicatos de aluminio mezclados con óxido de hierro, carbonato cálcico y magnesio.


PROPIEDADES DE LA ARCILLA

La terapéutica del barro está en sus poderes refrescantes, antiinflamatorios, descongestionantes, absorbentes, calmantes y antibacteriológicos. Como desinfectante es uno de los más perfectos y poderosos.

Está demostrado que la arcilla posee un gran potencial de absorción y adsorción, absorción de las impurezas contenidas en los tejidos y que son captadas, neutralizadas y drenadas y adsorción mediante el drenaje y eliminación de las impurezas en suspensión en los líquidos orgánicos. Debido a este poder de absorción permite recoger gran cantidad de calor, atraer las toxinas acumuladas bajo la piel y lograr de esta forma que sea expulsada. Las mascarillas de arcilla se emplean como producto de belleza, precisamente porque limpia y absorbe la grasa de los tejidos. Como sustancia natural es equilibrante y revitalizante.

Todas las arcillas contienen en su bioquímica los minerales y oligoelementos indispensables a todo ser vivo, desempeñando importantes funciones en el cuerpo. La arcilla aporta sílice (agente remineralizador y antitóxico, importante en el sistema vascular, nervioso, respiratorio y óseo, actúa sobre las fibras elásticas y en la regeneración de los tendones y la piel), magnesio (fundamental para el crecimiento de los huesos, permite la correcta asimilación del calcio, drena el hígado, es estimulador biliar, antiséptico y antioxidante, activa la regeneración celular y calma y reequilibra psíquicamente), calcio (importante en la formación y conservación de huesos, dientes y tendones, imprescindible en la coagulación sanguínea y en la regulación del sistema nervioso), sodio (regula el equilibrio de líquidos en el organismo), potasio (complementa la función del sodio), manganeso (forma parte de muchas enzimas y provoca la acción de otras en procesos antioxidantes y de producción de energía), hierro (produce glóbulos rojos en la sangre, favorece la circulación y oxigenación del organismo e interviene en la generación de energía) y zinc (necesario para el sistema inmunológico, es imprescindible para el crecimiento, la formación de tejidos y la maduración sexual masculina). El selenio y el litio ayudan a ralentizar el envejecimiento.



TIPOS DE  ARCILLAS

Arcilla Verde

La mejor es la montmorillonita o bentonita, que también puede ser de color pardo o gris, muy rica en magnesio, además contiene silicio, potasio, sosa, cal y fosfatos, y óxidos de hierro, aluminio, manganeso, magnesio y titanio.

Tiene una excepcional capacidad de absorción y pureza. Es desintoxicante, remineralizante y absorbente, se utiliza para drenar y remineralizar, por vía externa en cataplasmas espesos o por vía interna en forma de agua arcillosa para beber.

La illita, variedad muy cálcica y pobre en magnesio, se adhiere muy bien a la piel, por su poder de absorción se utiliza para absorber residuos e impurezas, en cataplasmas espesas sirve en traumatismos y contusiones porque hace disminuir la hinchazón de esguinces y luxaciones.

La arcilla verde se caracteriza por su efecto purificante y antibacteriano: limpia la piel en profundidad y produce un efecto relajante, aportando elasticidad y sensación de frescor, además contiene gran cantidad de minerales como el silicio, aluminio, hierro, calcio, magnesio, sodio y potasio entre otros.

Es ideal para utilizar en el rostro, sobre todo si tienes la piel grasa o mixta gracias a su efecto purificante. También para eliminar puntos negros y tratar los poros abiertos o pieles con tendencia acnéica. Un buen método para sacarle partido es la utilización mediante mascarillas.


Arcilla Blanca o Caolinita

En forma de leche de arcilla por su fuerte poder cubriente, su acción antibacteriana, antiinflamatoria y cicatrizante se prefiere como protectora de la mucosa gástrica e intestinal pues acelera la cicatrización.

Disuelve las fermentaciones y absorbe las toxinas, lo que la hace muy beneficiosa ante hinchazón de vientre e intoxicación alimentaria. Por su efecto de arrastre ayuda a combatir el estreñimiento, y regula el pH.

En uso externo puede aplicarse en forma de cataplasmas, emplastos y mascarillas, es excelente como enjuague bucal y como polvos semejantes al talco para los bebés.

Su efecto desintoxicante y antibacteriano también sirve para nuestra piel, convirtiéndose en una aliada perfecta para eliminar impurezas y ayudarnos en la regeneración celular.

A diferencia de la arcilla verde, de efecto más purificante, la arcilla blanca es ideal para pieles secas y mates. Además es muy astringente, aporta luminosidad a la piel y también un efecto tensor, dejando la piel lisa y suave ya que elimina las toxinas y absorbe las células muertas de nuestra piel.

Gracias a su pH ácido tiene propiedades vasoconstrictoras lo que la hace ideal para utilizar en piernas cansadas.


Arcilla Roja

El color rojo se debe a un mayor contenido de óxidos e hidróxidos de hierro.

Tiene un gran poder absorbente y cicatrizante.

Por su contenido en silicato de aluminio actúa como antiácido de acción local astringente, contrarrestada por el silicato de magnesio purgante que neutraliza la acidez gástrica, pudiendo eliminar pepsina, toxinas bacterianas, productos de putrefacción y tóxicos alimenticios.

La atapulgita, variedad también blanca o verde, es muy utilizada por su fuerte poder absorbente en curas gástricas, úlcera de estómago, colitis y gastritis.

Reseca menos que la arcilla verde pero sus propiedades son muy parecidas por lo que su uso está mas recomendado para pieles sensibles y delicadas con problemas de dermatitis.

Además de utilizarse para casos de acné, también se utiliza con gran éxito para eliminar puntos negros y espinillas, así que aplicar una mascarilla de arcilla roja durante dos o tres días a la semana es sinónimo de éxito asegurado.


FORMAS DE USO DE LAS ARCILLAS


Cataplasmas para Uso Externo

Es la manera más inmediata y fácil de utilizar la arcilla, sin ningún peligro. El metal y el plástico nunca deben entrar en contacto con la arcilla, debe utilizarse una cuchara de madera y un recipiente de vidrio, porcelana, loza, madera o gres.

Como soporte de la cataplasma debe usarse un tejido natural como algodón o lino, pues los tejidos sintéticos reducen la efectividad de la arcilla. Para preparar la cataplasma, en un cuenco se vierte la arcilla machacada y se alisa la superficie, se cubre con agua lo más pura posible y se deja reposar sin remover. Debe ser de consistencia firme para que no chorree, pero tampoco demasiado espesa. Se pone la pasta arcillosa sobre una tela gruesa, que tiene que ser mucho más grande que la cataplasma. La cataplasma a su vez debe cubrir una superficie mayor que la que se pretende tratar con la arcilla, con una espátula de madera por ejemplo se reparte la arcilla en un espesor de 2 o 3 centímetros sin amontonar. Se coloca la cataplasma de manera que la arcilla quede en contacto directo con la piel, excepto si hay vello o una llaga, en cuyo caso puede colocarse una gasa fina entre la arcilla y la piel.

La cataplasma debe ser ancha y cubrir bien toda la superficie a tratar, puede quedar aplicada desde unos minutos a varias horas e incluso toda la noche, según los casos. Después, seca, se retira con cuidado, se limpia lapiel con agua tibia y se tira la arcilla pues estará contaminada con toxinas.

La temperatura de la arcilla debe adaptarse a la sensibilidad de cada caso. En una zona caliente, febril, inflamada o congestionada, la cataplasma fría debe refrescar, si se calienta muy rápido en contacto con la piel debe renovarse. En cambio, la cataplasma tibia debe calentar cuando se aplica para tonificar o revitalizar de manera general o un órgano en particular, en caso de reconstitución ósea por fractura o descalcificación, o sobre el hígado,riñones o vejiga sobre todo en caso de cistitis.

Para calentar la arcilla, es suficiente que se entibie al sol o cerca de un radiador. Si no es suficiente, como la arcilla no debe entrar en contacto con una fuente de calor que la desnaturalizaría, mucho menos aún puede introducirse en el microondas, el mejor método es el baño maría.

La duración y el número de aplicaciones deben adaptarse a cada caso en concreto y a las reacciones de cada persona. La arcilla es un remedio muy beneficioso que puede producir reacciones en el órgano tratado, por lo que es razonable no abusar de las aplicaciones, que podrían incidir en un organismo ya debilitado.

Para revitalizar un órgano (estómago, hígado, riñones, páncreas, bazo) la aplicación, que puede durar toda la noche, se interrumpe antes de que se enfríe demasiado. Para descongestionar un órgano, paliar un estado agudo inflamatorio o infeccioso, la cataplasma se retira cuando se calienta demasiado o cuando molesta. No deben aplicarse cataplasmas de arcilla en dos órganos importantes a la vez, para no hacer trabajar excesivamente al organismo ni originar reacciones demasiado fuertes.

En tratamientos de superficie de vértebras, articulaciones y piel, para reconstitución ósea en los casos de fractura, osteoporosis, descalcificación o raquitismo, la aplicación dura toda la noche excepto si se pretende sensación de frío. Ante una llaga, lesión inflamatoria, absceso o forúnculo, la cataplasma se renueva según la rapidez del calentamiento, por la noche
puede reemplazarse por una compresa de agua arcillosa. Al retirar la cataplasma ha de estar casi seca y dejar pocos restos de arcilla en la piel, si se pega debe correr agua tibia entre la arcilla y la piel, retirando las partículas residuales con agua sin jabón. Después de usada se tira la arcilla y se lavan bien las telas y vendas con las que ha estado en contacto, que pueden volver a utilizarse una vez secas.


Arcilla y Sal Marina Gris

Puede incrementarse la acción de la arcilla si se prepara con agua salada con sal marina gris no refinada, rica en oligoelementos, yodo y magnesio natural. Para tratar abscesos y forúnculos  Raymond Dextreit recomienda una aplicación que se prepara derritiendo dos cucharaditas de café de sal marina en un poco de agua muy caliente, que se remueve con una cuchara de madera. Se agrega arcilla en polvo para hacer un ungüento que se extiende sobre una tela, cataplasma que se aplica bien caliente sobre la zona a tratar, se mantiene todo el día y por la noche se aplica otra, que se conserva hasta el día siguiente.

Debe renovarse hasta que aparezca pus, que indica que se está llevando a cabo el drenaje: "Hasta la curación total, aplique sólo cataplasmas frías", indica.

Al comienzo puede parecer que el tratamiento agrava el mal, cuando no se trata más que de una acción de drenaje de la parte tratada, evidencia de la acción beneficiosa de la arcilla. Es posible que un absceso o úlcera se agrande y se abra dejando escapar pus y sangre, antes de cicatrizar y desaparecer. Igual sucede con un órgano profundo: primero se eliminan las toxinas de las zonas cercanas en una aparente agravación que a veces puede ser perjudicial si se extiende. Para evitar cualquier reacción negativa la doctora Muller aconseja que 15 minutos antes de empezar a aplicar las cataplasmas se drene el organismo mediante cura de limón, frutas, alimentación vegetariana, arcilla por vía oral e incluso aplicando laxantes.

Aumentar de manera progresiva, y según se tolere, el espesor y la extensión de las cataplasmas, desde 0,5 cm. en una superficie reducida hasta 3 cm. en una superficie de 30 cm. de lado; y no interrumpir el tratamiento empezado antes de que el drenaje sea suficiente.


Compresa, Lavado Vaginal y Empolvado del Bebé

Si al comenzar el tratamiento se teme una reacción secundaria a las cataplasmas, o si hay lesiones infectadas, puede aplicarse una compresa de barro. Se prepara una mezcla muy fluida, con menos arcilla y más agua, en la que se sumerge una tela o una toalla que ha de quedar cubierta por una fina capa de arcilla. La compresa se aplica en la zona a tratar y se
cubre con una tela seca, que se sostiene con una tira de tela ligera, por lo general entre 30 y 60 minutos, exceptuada la noche en la que puede dejarse varias horas.

El lavado y la ducha vaginal son muy útiles en caso de colitis, lombrices intestinales, micosis vaginal e inflamaciones locales como vaginitis, cervicitis o metritis. Se disuelven 4 cucharadas soperas de arcilla en polvo por cada litro de agua.

Para el empolvado de los bebés se recomienda la arcilla fina, más eficaz que el talco para espolvorear los rasguños de los recién nacidos y los niños. Para concluír con palabras de la doctora Muller: "La acción desinfectante de la arcilla unida a su capacidad de regeneración rápida de los tejidos la hace irremplazable, incluso en los tratamientos de ulceraciones de todo tipo como el eccema, la psoriasis, etc.".
ARCILLAS
USOS COSMÉTICOS DE LA ARCILLA

Los distintos tipos de arcilla son utilizados en los tratamientos cosméticos naturales por sus acciones depurativa, exfoliativa, aclarante y estética sobre la piel.

Acción Depurativa sobre los Tejidos

Por su alto contenido en minerales, ayuda a absorber el edema del tejido graso, generador de celulitis. Potencia el efecto de drenaje linfático manual.


Acción Exfoliativa

Por su acción exfoliativa sobre la capa córnea, favorece la absorción de los productos cosméticos que se aplicarán posteriormente.

Depura la piel  de las impurezas acumuladas en la superficie, la reoxigena, la tonifica y normaliza su textura.


Acción Aclarante

Sus componentes degradan las moléculas de melanina y hemoglobina que pueden favorecer la aparición de manchas. Es una ayuda importante en la reabsorción de los hematomas y aclara las manchas hipercrómicas debido a la acción del sodio, el potasio y el azufre que contiene.


Acción Estética

Al  revitalizar los procesos biológicos, mejora el aspecto de la piel, estimula la circulación sanguínea, provoca un efecto ionizante, elimina las toxinas de la epidermis, fortifica los tejidos y atenúa la profundidad de las arrugas.

En los casos de acné, se aprovecha la acción microbiana de la arcilla y su poder astringente.

El fenómeno de hiperoxidación celular lucha contra los radicales libres y por consiguiente, actúa como producto anti-envejecimiento.

En Cosmetología las arcillas son empleadas por sus poderes remineralizantes, adelgazantes, revitalizadores y absorbentes. No olvidemos que el silicio, es un mineral que reestructura los tejidos conjuntivos y lucha particularmente contra la piel de naranja, la fibrosis y la esclerosis delos tejidos adiposos.


PREPARACIÓN DE LA ARCILLA

Para preparar la arcilla es importante no usar recipientes de metal, ni cucharas u otros instrumentos metálicos.  Utilizar una espatula en madera y recipientes en vidrio neutro.


Es recomendable usar agua destilada (como para todo uso cosmético) o agua natural purificada sin cloro, o agua mineral.

Mezcla una cucharada de arcilla 100% pura con un poco agua, la suficiente para crear barro.

Las cataplasmas deben ser ni muy liquidas, ni muy secas, y se aplican sobre un espesor de 2 cm. Recubiertos de una tela fina para conservar la tasa de humedad y se deben guardar maximo 2 horas.

Dejar actuar durante 15 a 20 minutos.

La mascarilla esta activa mientras esta húmeda cuando se seca deja de trabajar.

Una vez seca, retirar la mascarilla y limpiar con agua mineral tibia.

No hay que reutilizar la arcilla.
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