© 2009. www.fitokosmetika.com. All rights reserved.
El uso de determinados cosméticos producen diversas reacciones adversas, entre ellas cabe destacar las siguientes:
| • |
Dermatitis de Contacto Alérgica. La dermatitis de contacto alérgica es una inflamación de la piel causada por una reacción alérgica tras el contacto, generalmente, con sustancias externas de pequeño tamaño capaces de atravesar la piel. |
| • |
Dermatitis de Contacto Irritativa. |
| • |
Dermatitis Fototóxica y Fotoalérgica. |
DERMATITIS DE CONTACTO ALÉRGICA
La alergia se puede definir como una reacción defensiva exagerada o anormal del organismo frente a algún elemento que es considerado extraño. Las reacciones alérgicas o de “hipersensibilidad” se han dividido clásicamente en cinco tipos mayores (numerados del I al V) de los cuales a nosotros nos interesa destacar las de tipo IV o “hipersensibilidad celular”, mediada por los linfocitos T, ya que estas son las responsables de las alergias de contacto que son las que se producen mayoritariamente en el terreno de la cosmética.
Del resto sólo señalaremos que las de tipo I o “shock anafiláctico” son una respuesta masiva e inmediata de carácter muy grave en la cual sólo nos debe preocupar la rápida evacuación de la persona afectada a un centro sanitario y en todo caso la aplicación de los primeros auxilios. Afortunadamente, este tipo es extremadamente infrecuente en lo que se refiere a su relación con preparados cosméticos.
La alergia de contacto, al ser de tipo celular es retardada. Esto quiere decir que se necesita un tiempo para que los linfocitos T se reproduzcan en los ganglios y salgan al torrente sanguíneo en número suficiente para que se produzca la reacción y se manifiesten los síntomas. Este periodo suele ser de dos a tres días, plazo que hay que tener en cuenta a la hora de intentar identificar al producto causante de la alergia, que se denomina alérgeno.
Cómo la capa córnea de la piel es una barrera bastante infranqueable para sustancias de composición compleja, en ocasiones el alergeno se forma a partir de un hapteno. Esta es una sustancia de estructura más simple que por sí misma no es capaz de generar una reacción alérgica, pero si se une con otra molécula, que puede ser una proteína corporal u otra sustancia contenida en el cosmético se comporta como un alergeno.
Para que se produzca una dermatitis alérgica de contacto se requiere que exista previamente una fase de sensibilización, que es el momento en que la sustancia responsable entra en contacto con el sistema inmune y éste lo identifica como agresor.
Esto no tiene porqué ocurrir la primera vez que se utiliza el producto, ya que la sensibilización puede ocurrir tras varios años de uso. Una vez que se produce esa sensibilización hay un período llamado de latencia, en el cual aún no se manifiestan las lesiones cutáneas. Ambas fases pueden durar entre 5 y 25 días. Posteriormente aparecen los síntomas, que se caracterizan por el desarrollo de lesiones de eczema agudo o crónico en las zonas en que se produce el contacto de la piel con el alergeno, en lo que se llama fase de desencadenamiento, que va desde las 12 a las 48 horas desde el contacto con el producto.
Las características típicas del eczema de contacto son las siguientes: aparece en primer lugar un enrojecimiento o eritema, que es una mancha sonrosada de bordes poco precisos. A continuación se producen unas lesiones elevadas, de unos 2 mm con contenido acuoso llamadas vesículas. Las vesículas se rompen y se desecan apareciendo una costra que termina por producir descamación en la zona afectada. Si el eczema se cronifica porque se sigue exponiendo la piel al producto causante, aparecen fisuras o rágades que pueden complicarse ya que se infectan con facilidad.
Durante el desarrollo de la lesión, la sensación que se tiene en la zona es de prurito o picazón, sobre todo en las primeras fases. La lesión tiende a reproducir la zona de contacto, sobre todo cuando se trata de eczemas causados por el material de los útiles y de manera más difusa cuando son productos líquidos, pero en cualquier caso sólo se afecta el área de piel que ha entrado en contacto con el alergeno.
En la aparición de las reacciones alérgicas en general y del eczema de contacto en particular pueden influir una serie de factores:
| • |
Genéticos: Parece existir una cierta predisposición genética o familiar. |
| • |
Raciales: No afecta por igual a todos los grupos raciales, siendo más afectadas las personas de piel blanca. |
| • |
Socio-económicos: Se evidencia mayor incidencia de reacciones alérgicas de contacto en sociedades más desarrolladas |
| • |
Alteraciones cutáneas previas: La alteración del manto ácido de la piel disminuye las defensas frente a las agresiones del medio. Esta alteración puede deberse al uso de productos de higiene o de limpieza que desengrasas excesivamente a la piel y le restan defensa antialcalina. |
| • |
Espesor de la capa córnea: Las zonas donde la piel es más fina, como en los párpados, están más expuestas a las agresiones y se ven más frecuentemente afectadas por estos problemas. |
| • |
Microtraumatismos: como los producidos al utilizar estropajos metálicos que producen pequeñísimas heridas en la piel por donde puede penetrar la sustancia y por tanto ser reconocida por el sistema inmune. |
| • |
Naturaleza del alergeno: Aunque la alergia es un problema individual, existen sustancias con mayor capacidad de comportarse como alergenos, en función de su composición química, su peso molecular, la concentración, o el vehículo que les facilite su penetración. |
DERMATITIS DE CONTACTO IRRITATIVA
La dermatitis de contacto irritativa es una reacción inflamatoria frente a un irritante que tiene un efecto tóxico sobre el tejido. Este tipo de dermatitis por contacto, se produce por un mecanismo no inmunológico causado por la acción nociva directa de un agente químico sobre la piel que produce un daño directo destruyendo la queratina.
Hay muchos tipos de irritantes como jabones, detergentes, disolventes, ácidos y alcalinos que producen daño celular si son aplicados por tiempo elevado a una concentración suficiente.
Esta dermatitis puede presentarse de diversas formas que dependen de las propiedades del producto irritante y de sus características, así como de la exposición, concentración, superficie expuesta, duración de la exposición, oclusión y de los factores individuales de respuesta a esa exposición.
Básicamente este tipo de dermatitis de contacto pueden desarrollarse de forma aguda y crónica. Las formas agudas se desarrollan tras el contacto con agentes que alteran de forma rápida la epidermis y adoptan el aspecto de una quemadura cutánea. Las crónicas se producen tras la exposición repetida a agentes irritantes suaves que tienen un efecto acumulativo hasta producir la reacción inflamatoria.
La forma crónica se observa, con frecuencia, en sujetos que trabajen con sustancias como detergentes, disolventes, etc. Con frecuencia la zona más afectada son las manos, donde aparecen lesiones semejantes a las de la dermatitis de contacto alérgica. La dermatitis de contacto irritativa en su forma crónica es la causa más frecuente de dermatitis de contacto en el ámbito laboral. La dermatitis de contacto irritativa, al alterar la función protectora de la epidermis, facilita el desarrollo de una dermatitis de contacto alérgica.
DIFERENCIAS ENTRE LA DERMATITIS ALÉRGICA E IRRITATIVA
| |
IRRITATIVA |
ALÉRGICA |
| Dependencia |
Del producto |
Del individuo |
| Frecuencia |
Alta (80% de los casos) |
Baja (20% de los casos) |
| Tiempo para su aparición |
Horas |
Días |
| Sensación |
Ardor o quemazón |
Prurito o picor |
| Curación |
Rápida después de quitar el producto |
Tardan en desaparecer |
| Antecedentes alérgicos |
No hay |
Suele haberlos |
DERMATITIS FOTOTÓXICA Y FOTOALÉRGICA
Las reacciones fotosensibles son reacciones cutáneas adversas que aparecen como respuesta a la acción combinada de un agente químico (cosmético) y un agente físico (luz). La acción aislada de alguno de los dos agentes no causa reacción alguna.
Las reacciones fototóxicas ocurren en la primera exposición y no requieren por tanto una sensibilización previa. Representan una forma de dermatitis irritativa en que una sustancia interacciona con la luz solar y esta exposición modifica las características de la sustancia lo que provoca que sea irritante -tóxica- produciéndose la fotodermatitis.
Las lesiones cutáneas suelen estar limitadas a las zonas expuestas a la luz (orejas, escote, o el área de la nuca). Cuando el agente es un irritante potente adquiere la imágen clínica de quemadura solar exagerada. Cuando son poco irritantes se puede presentar como una hiperpigmentación.
Las dermatitis fotoalérgicas son causadas por la presencia de una sustancia fotosensibilizante que por la acción de la luz solar se metaboliza o adquiere un estado activado que hace que se comporte como un alérgeno o un hapteno, y produzca una reacción alérgica en un individuo previamente sensibilizado.
Las lesiones suelen estar localizadas en áreas foto expuestas, pero se extienden más allá para afectar a zonas cubiertas. En este caso, a la sustnacia causante se la denomina fotohapteno y en relación con la alergia de contacto no actínica tiene más importanci para su aparición la propia naturaleza del producto.
Las fotoalergias pueden manifestarse como eczemas de contacto o urticarias, siendo éstas de aparición más precoz. No suele complicarse con fisuras, pero si suele combinarse con reacciones fotóxicas originando lesiones del tipo de quemaduras.
